Friday, March 03, 2006

Lo Dulce.


Todo empezó por un aparentemente insignificante caramelo de durazno. De cualquier marca. Siempre me gustaron.
Hasta que un día no tuve mejor idea que preguntarme porque.
Sin ninguna investigación complicada, solo busque en mi cabeza.
Como estimulan mis papilas, el olfato y que producen en mis neuronas.
¿Cual es la diferencia con unas papas fritas?
Después de todo solo son sabores.
En ese instante perdí el interés por los caramelos de durazno.
No conforme, comencé a cuestionarlo todo. ¡¡TODO!!
Como la familiaridad de las caras que me rodean. ¿Y estos quienes son?
Y casi todos se convirtieron en extraños.
Por suerte para mi salud mental, no todos, por una razón que jamás descifrare.
No puedo decir que algunas cosas no fueron de utilidad.
Banalicé todo lo que en realidad lo es.
No me importo mas ni el calor excesivo ni el frió que tanto me molestaba.
Y así seguí.
Hasta que mi hermana me hizo tío.
Entendí por que algunas caras jamás podrán convertirse en extrañas.
Y como hay cosas que no se pueden cuestionar ni explicar nunca.
Así que reinvente mi fijación, desde un lugar mas positivo.
Ahora solo busco esas joyas.
Preguntas que quedaran sin respuesta y que conviven con nosotros todo el tiempo sin que las valoremos como se debe.
¡¡Y, sí!!
El amor en todas sus formas. Jamás sabremos lo que es.
¡¡Dejémonos de joder y a disfrutarlo sin mas!!
Mucho menos el mas leal. ¿Por que nos hacemos de amigos?
La música por supuesto. Y todo el arte. ¿Alguien sabe de donde viene?
La melancolía de un día de lluvia.
La necesidad de expresarnos.
Lo excitante del azar. Y claro...la calidez de la rutina.
El confort de un abrazo. ¡¡Como sana!!
Tu sabor. Incomparable.
El milagro de la materia, organizándose para ser vida.
Y la lista sigue.
Pero ahora tengo que salir por más caramelos de durazno.

1 Comments:

Blogger san agustino said...

quiero!!!!!

12:31 PM  

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